La
aplicación de pesticidas consiste en colocar a las plantas
productos químicos o biológicos para controlar las
plagas y enfermedades.
Existen
distintos productos de acuerdo a cada enfermedad que se quiera
controlar, como: Acaricidas que controlan las arañitas;
Bactericidas para las bacterias; Funguicidas que controlan los
hongos; Herbicidas para las malezas; Insecticidas destinados a
controlar los insectos.
Estos
productos deben aplicarse según la enfermedad detectada
en las plantas, siguiendo las instruciones de aplicación
de cada producto, teniendo en cuenta su dosificación y
cantidad de veces que debe volver a aplicarse.
Asegurese
de guardar estos productos bajo llave.